Revisión de caldera obligatoria: ¿cada cuánto hay que hacerla? Esto es lo que dice la normativa
- MANTENTE

- Aug 26
- 6 min read

Con la llegada de los meses fríos, millones de hogares vuelven a poner en funcionamiento sus sistemas de calefacción. Y, con ello, surge una pregunta recurrente: ¿cada cuánto es obligatoria la revisión de una caldera de gas?
La respuesta no es siempre la misma. Aunque está muy extendida la idea de que una caldera debe revisarse cada dos años, la normativa establece diferentes periodicidades en función del tipo de equipo, su potencia y el uso del edificio.
Además, hay que distinguir entre la revisión de la caldera y la inspección periódica de la instalación de gas. Son actuaciones diferentes, reguladas por normas distintas y con obligaciones específicas.
¿Cada cuánto hay que revisar una caldera de gas?
El mantenimiento de las instalaciones térmicas está regulado por el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), aprobado mediante el Real Decreto 1027/2007 y modificado posteriormente por el Real Decreto 178/2021.
La instrucción técnica IT 3.3 establece las periodicidades mínimas de mantenimiento. En el caso de una caldera mural a gas de hasta 70 kW instalada en una vivienda, la revisión debe realizarse cada dos años.
Sin embargo, esta periodicidad cambia cuando se trata de otros equipos o usos:
Equipo | Viviendas | Resto de usos |
Calentador de ACS a gas hasta 24,4 kW | Cada 5 años | Cada 2 años |
Calentador de ACS a gas de 24,4 a 70 kW | Cada 2 años | Anual |
Caldera mural a gas hasta 70 kW | Cada 2 años | Anual |
Resto de instalaciones de calefacción hasta 70 kW | Anual | Anual |
Aire acondicionado hasta 12 kW | Cada 4 años | Cada 2 años |
Instalaciones de potencia superior a 70 kW | Mensual | Mensual |
Por tanto, la conocida regla de los dos años se aplica específicamente a las calderas murales a gas de hasta 70 kW instaladas en viviendas.
¿Qué ocurre con las calderas de pie?
No todas las calderas domésticas están incluidas en esa categoría. Las calderas de pie y las instalaciones de calefacción que utilizan otros combustibles, como gasóleo o biomasa, se encuadran en el apartado de "resto de instalaciones de calefacción" de hasta 70 kW.
En estos casos, el mantenimiento es anual, incluso en viviendas.
También existen diferentes periodicidades para los calentadores de agua caliente sanitaria. El plazo de cinco años únicamente corresponde a calentadores de ACS a gas de hasta 24,4 kW instalados en viviendas.
La periodicidad establecida por el RITE es un mínimo
Un aspecto importante es que los plazos establecidos por la normativa son periodicidades mínimas. La IT 3.3 señala que deben tenerse en cuenta, además, las especificaciones establecidas por el fabricante.
Esto significa que el fabricante puede recomendar una revisión más frecuente. De hecho, es habitual encontrar recomendaciones de mantenimiento anual, incluso cuando legalmente el equipo puede revisarse cada dos años.
Realizar un mantenimiento periódico permite detectar posibles anomalías, comprobar la combustión, mantener el rendimiento del equipo y reducir el riesgo de averías durante la temporada de calefacción.
En determinadas instalaciones de hasta 70 kW que dispongan de sistemas de supervisión remota continua, la periodicidad puede ampliarse hasta dos años siempre que se garanticen las condiciones de seguridad y eficiencia energética.
Revisión de la caldera e inspección del gas: no son lo mismo
Una de las principales fuentes de confusión es identificar como una única obligación la revisión de la caldera y la inspección de la instalación de gas.
La revisión de la caldera está vinculada al RITE y afecta principalmente al equipo térmico. Debe encargarse a una empresa mantenedora habilitada.
Por su parte, la inspección periódica de la instalación de gas está regulada por el Real Decreto 919/2006 y afecta a elementos como tuberías, conexiones, llaves, ventilación y condiciones de estanquidad.
En instalaciones de gas canalizado, la periodicidad general de la inspección es de cinco años. En instalaciones receptoras de GLP, como determinadas instalaciones de butano o propano, también se establece un periodo de cinco años.
Por tanto, una vivienda puede tener que realizar una revisión de la caldera cada dos años y, de forma independiente, una inspección de la instalación de gas cada cinco años.
¿Quién puede revisar una caldera?
El mantenimiento debe realizarlo una empresa mantenedora habilitada. El titular de la instalación es responsable de asegurarse de que las operaciones se realizan dentro del plazo establecido.
El usuario puede recurrir a diferentes opciones:
Servicio Técnico Oficial del fabricante. Es una alternativa especialmente habitual durante el periodo de garantía y cuando se necesita conocimiento específico de un determinado modelo.
Servicio de mantenimiento de una comercializadora. Algunas compañías energéticas ofrecen contratos de mantenimiento. Se trata de servicios comerciales voluntarios que pueden incluir diferentes coberturas.
Empresa mantenedora independiente. El titular puede contratar a cualquier empresa habilitada que cumpla los requisitos profesionales establecidos por la normativa.
En instalaciones de hasta 70 kW, además, no es obligatorio contratar un servicio de mantenimiento anual. Lo obligatorio es realizar las operaciones de mantenimiento correspondientes dentro de la periodicidad establecida.
¿Qué documentación hay que conservar?
El titular debe conservar la documentación relacionada con las operaciones realizadas en la instalación. El RITE establece la obligación de mantener los registros correspondientes durante al menos cinco años.
Después de una revisión conviene solicitar siempre un justificante en el que consten los trabajos realizados, la fecha y los datos de la empresa que ha efectuado el mantenimiento.
Este documento puede resultar especialmente útil ante futuras averías, inspecciones o reclamaciones.
Calderas de más de 70 kW: otras obligaciones
Las instalaciones térmicas con una potencia útil nominal superior a 70 kW están sometidas, además, a determinadas inspecciones periódicas de eficiencia energética.
El RITE establece una periodicidad general de cuatro años para estas inspecciones, con determinadas condiciones y excepciones.
Cuando existen varios generadores integrados en un mismo sistema, la potencia puede tener que considerarse conjuntamente. Por ello, no siempre basta con analizar la potencia de cada caldera de manera individual.
Además, las instalaciones de más de 70 kW y con una antigüedad superior a 15 años están sometidas a una inspección específica de la instalación térmica completa.
Seguridad: una de las razones fundamentales para revisar la caldera
El mantenimiento no responde únicamente a una obligación normativa. También tiene una finalidad esencial de seguridad.
Una combustión incorrecta, una evacuación de humos defectuosa o una obstrucción en el sistema de evacuación pueden favorecer la acumulación de monóxido de carbono, un gas especialmente peligroso porque es incoloro e inodoro.
Por este motivo, las operaciones de mantenimiento deben comprobar, entre otros aspectos, el funcionamiento del equipo, la combustión y el sistema de evacuación de los productos de la combustión.
Las calderas y calentadores de cámara abierta también están sujetos a determinadas restricciones de instalación. En las nuevas instalaciones, la normativa limita el uso de aparatos de tipo B, salvo determinadas excepciones.
¿Cómo evitar fraudes en las revisiones?
Cada temporada de calefacción se producen avisos sobre falsos técnicos que se presentan en domicilios sin una cita previa y anuncian una supuesta revisión obligatoria.
Ante una visita inesperada, es recomendable:
Solicitar la identificación del profesional y de la empresa.
Comprobar que se trata de una empresa habilitada.
No aceptar reparaciones urgentes sin presupuesto.
Exigir un justificante de los trabajos realizados.
Desconfiar de amenazas de cortes inmediatos del suministro o sanciones.
Contactar directamente con la empresa o distribuidora si existe alguna duda.
Una revisión reglamentaria no debe convertirse en una situación de presión para el usuario.
Preguntas frecuentes sobre la revisión de calderas
¿Es obligatoria la revisión de una caldera de gas?
Sí. El titular de la instalación debe garantizar que se realizan las operaciones de mantenimiento establecidas por el RITE dentro de los plazos correspondientes.
¿Cada cuánto hay que revisar una caldera de gas doméstica?
Una caldera mural a gas de hasta 70 kW instalada en una vivienda debe revisarse cada dos años. En otros usos, la periodicidad es anual.
¿La inspección del gas sustituye a la revisión de la caldera?
No. Son actuaciones diferentes. La revisión afecta al mantenimiento del equipo térmico, mientras que la inspección periódica comprueba la instalación receptora de gas.
¿Cada cuánto se revisa una instalación de butano?
La periodicidad general establecida es de cinco años, aunque deben tenerse en cuenta las características concretas de la instalación.
¿Quién debe solicitar la revisión de la caldera?
La responsabilidad corresponde al titular de la instalación, que debe contratar a una empresa mantenedora habilitada para realizar las operaciones correspondientes.
¿Cuánto tiempo hay que conservar el justificante?
La documentación de las actuaciones realizadas debe conservarse durante al menos cinco años.
En definitiva, afirmar que "todas las calderas se revisan cada dos años" es incorrecto. La periodicidad depende del tipo de caldera, la potencia y el uso del edificio. En una vivienda, la regla de los dos años se aplica a las calderas murales a gas de hasta 70 kW, mientras que otros equipos requieren un mantenimiento anual.
Conocer esta diferencia permite cumplir correctamente la normativa, evitar gastos innecesarios y, sobre todo, mantener la instalación en condiciones adecuadas de seguridad, eficiencia y funcionamiento.






Comments