Extracción de humos: cómo la normativa garantiza seguridad y aire limpio en edificios
- MANTENTE

- Feb 3
- 4 min read

La evacuación de humos en edificios no es un detalle técnico menor: es un requisito de seguridad y salubridad que afecta desde viviendas hasta aparcamientos, locales comerciales e instalaciones industriales. La normativa vigente define con precisión cómo deben diseñarse, instalarse y mantener los sistemas que dirigen los productos de combustión y otros humos hacia el exterior, protegiendo a las personas y a la integridad de las estructuras.
Seguridad como objetivo principal
Los sistemas de extracción de humos cumplen una función crítica en caso de incendio o de acumulación de gases contaminantes. Permiten evacuar a los ocupantes con mayor rapidez, facilitan el acceso de los equipos de emergencia, reducen los daños estructurales y mantienen una visibilidad que evita confusiones o tropiezos durante la evacuación.
Para garantizar que estos sistemas funcionen adecuadamente, la normativa exige que tanto los conductos como los ventiladores y otros componentes cumplan una serie de requisitos técnicos y de resistencia al fuego. Los elementos que atraviesan compartimentos de incendio deben conservar su estanqueidad y seguir operativos durante un tiempo determinado, incluso en condiciones extremas.
Métodos de extracción: mecánica y natural
La extracción de humos puede realizarse mediante ventilación mecánica forzada, en la que ventiladores y conductos trabajan coordinados para expulsar los gases al exterior, o mediante sistemas que aprovechan las condiciones naturales del edificio.
Los sistemas mecánicos son especialmente eficaces en espacios donde el aire contaminado se concentra con rapidez o donde se necesita un control preciso del flujo, como cocinas industriales, talleres o aparcamientos. Estos sistemas deben diseñarse con conductos resistentes al fuego según normas como las UNE-EN 1366-8, que especifican la capacidad de estos elementos para soportar temperaturas elevadas durante un incendio sin perder funcionalidad.
Normas que marcan la pauta
La regulación española y europea incorpora múltiples normas técnicas que cubren diferentes aspectos de la extracción de humos:
UNE-EN 1366-8: requisitos de resistencia al fuego para conductos de extracción.
UNE 23585: directrices para sistemas de control de temperatura y evacuación de humos con criterios de diseño y aplicación.
UNE-EN 12101-3: especificaciones para ventiladores de control de humo y calor.
Además, los sistemas destinados a expulsar aire contaminado deben contar con el marcado CE, que certifica que cumplen con los estándares europeos de seguridad y rendimiento.
Aplicación según el tipo de espacio
La normativa de salida de humos no es la misma para todos los entornos: adapta sus exigencias al uso y características de cada espacio.
Residencias y viviendas En el ámbito residencial, el Código Técnico de la Edificación (CTE) y su Documento Básico HS3 establecen que las cocinas deben contar con sistemas de extracción que aseguren un caudal mínimo de ventilación, especialmente cuando se usan combustibles como el gas. Para equipos de calefacción, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) complementa estos requisitos estableciendo criterios de estanqueidad, aislamiento y altura de los conductos.
Cocinas y restauración Los locales con actividad culinaria, como restaurantes o bares, enfrentan demandas más exigentes debido a la presencia de humos grasos y altos volúmenes de aire contaminado. Las normas específicas, como la UNE 100165, obligan a sistemas capaces de manejar estos flujos sin comprometer la seguridad ni la eficiencia.
Talleres e industrias En talleres de automóviles o carpinterías, donde se generan humos de soldadura, polvo o gases de combustión, los sistemas de captura y filtración también están regulados bajo normas como la UNE-EN ISO 21904 y la UNE-EN 12779. Estas normas aseguran que los sistemas no solo extraigan humo, sino que minimicen los riesgos para la salud de los trabajadores y cumplan con las condiciones mínimas de salubridad.
Aparcamientos Los aparcamientos plantean un desafío particular por la acumulación de monóxido de carbono y otros gases de escape. El CTE exige soluciones de ventilación capaces de controlar estas concentraciones en condiciones normales de uso y de evacuar humos eficientemente en caso de incendio. Entre los sistemas posibles figuran los tradicionales con redes de conductos y los sistemas de ventilación por impulso con ventiladores jet fans, que permiten un control más preciso del flujo de aire.
Presurización y seguridad en escaleras
La normativa no se limita a expulsar humos al exterior: también protege las vías de evacuación. Los sistemas de presurización de escaleras, regulados por normas como la UNE-EN 12101-6, crean un diferencial de presión que impide que el humo entre en las rutas de escape durante un incendio, garantizando que estas zonas se mantengan utilizables y seguras.
Estos sistemas se adaptan según el tipo de edificio: desde aparcamientos y viviendas hasta hospitales y hoteles, con diferentes clases que responden a las necesidades específicas de cada caso.
Retos emergentes: vehículos eléctricos y nuevos escenarios
La creciente presencia de vehículos eléctricos en aparcamientos plantea retos adicionales para la evacuación de humos, ya que los incendios en baterías pueden generar vapores más tóxicos y difíciles de controlar. Esto requiere sistemas con mayor capacidad de extracción y estrategias específicas que complementen las medidas convencionales.
Diseño, instalación y mantenimiento
La eficacia de un sistema de extracción de humos depende no solo de cumplir con las normas, sino de un diseño adecuado y una instalación que considere todos los elementos del circuito: captación, conductos, ventiladores, rejillas y salidas. Es crucial que estos sistemas se dimensionen correctamente para compensar las pérdidas de carga y mantener una velocidad de aire que evite depósitos en los conductos sin generar vibraciones o niveles acústicos indeseados.
En definitiva, la normativa sobre salida de humos ofrece un marco técnico y de seguridad que protege a las personas y bienes, y exige un enfoque integral al diseñar y mantener estos sistemas en cualquier tipo de edificio.






Comments