La red eléctrica flexibiliza el acceso: nuevas industrias y baterías podrán conectarse aunque la red esté saturada


La red eléctrica española cambia las reglas de acceso para nuevos consumidores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado los denominados permisos de acceso flexible, una nueva fórmula que permitirá conectar industrias, baterías y grandes consumidores incluso en aquellos puntos de la red donde no exista capacidad firme disponible.
El nuevo modelo introduce una condición fundamental: las instalaciones deberán poder adaptar o reducir temporalmente su consumo cuando las circunstancias de la red lo requieran. El objetivo es garantizar la seguridad y fiabilidad del sistema y, al mismo tiempo, aprovechar mejor unas infraestructuras eléctricas que en determinados puntos presentan limitaciones de capacidad.
La medida pretende facilitar el avance de la electrificación de la industria y de la economía, eliminando uno de los obstáculos que hasta ahora podía impedir la conexión de nuevos proyectos.
La CNMC crea un nuevo modelo de acceso flexible a la red eléctrica
La CNMC ha aprobado una resolución que establece los permisos de acceso flexible de la demanda a las redes de transporte y distribución de energía eléctrica. Esta regulación desarrolla lo previsto en la Circular 1/2024, de 27 de septiembre, relativa a la metodología y las condiciones de acceso y conexión a las redes eléctricas.
Los nuevos permisos están pensados para aquellos casos en los que no existe capacidad firme disponible en el nudo correspondiente, pero sí es posible permitir la conexión bajo determinadas condiciones técnicas, operativas o temporales.
De esta manera, una instalación podrá disponer de capacidad flexible siempre que pueda modificar su comportamiento cuando sea necesario para mantener la seguridad del sistema eléctrico.
Cuatro modalidades de permisos de acceso flexible
La nueva regulación establece cuatro tipos de permisos de acceso flexible, adaptados a las características de cada instalación y de la red a la que se conecte.
Permiso tipo 0. Se aplicará en redes de distribución y estará basado en patrones horarios de consumo. Las instalaciones podrán utilizar la potencia flexible asignada únicamente durante los intervalos horarios establecidos en el patrón autorizado.
Permiso tipo 1. Está destinado a determinadas instalaciones conectadas a redes de distribución del sistema eléctrico peninsular. Podrán acceder a la red en condiciones normales, pero deberán poder desconectarse cuando se produzcan determinadas situaciones de indisponibilidad de elementos de la red. La desconexión se realizará de forma remota sobre la posición dedicada en la subestación cuando resulte necesario para garantizar la seguridad.
Permiso tipo 2. Se aplicará también en las redes de distribución peninsulares y estará dirigido a instalaciones con una potencia flexible superior a 1 MW. En este caso, el gestor de la red podrá gestionar activamente la flexibilidad mediante instrucciones destinadas a limitar total o parcialmente la potencia disponible, tanto de forma programada como en tiempo real.
Permiso tipo 3. Se dirigirá a instalaciones de consumo conectadas a la red de transporte del sistema eléctrico peninsular con una capacidad flexible superior a 1 MW. Estas instalaciones tendrán que estar preparadas para reducir el consumo correspondiente a la capacidad flexible cuando el operador del sistema lo solicite por razones de seguridad.
Más control y coordinación de las redes de distribución
La resolución incorpora además el nuevo Procedimiento de Operación de Distribución POD1, que establece los criterios de seguridad y operación relacionados con la flexibilidad en las redes de distribución.
El procedimiento contempla aspectos como los parámetros de control eléctrico, la observabilidad de las instalaciones, el envío de medidas en tiempo real y la firma de protocolos de operación. También establece mecanismos de coordinación entre los gestores de las redes, el operador del sistema y los diferentes sujetos afectados.
La regulación incluye igualmente el tratamiento específico de las instalaciones de almacenamiento, cuyas solicitudes de acceso de demanda serán analizadas como solicitudes de acceso flexible conforme a lo establecido en el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo.
Además, se establece un régimen transitorio para adaptar los permisos de acceso correspondientes a instalaciones de almacenamiento que ya hubieran sido concedidos.
La CNMC supervisará el funcionamiento del nuevo sistema
La CNMC también tendrá funciones de supervisión sobre la aplicación de estos nuevos permisos. Para ello, los gestores de las redes deberán facilitar anualmente información sobre el uso efectivo de los permisos de acceso flexible.
Asimismo, está prevista la publicación de mapas que permitan conocer la capacidad de acceso flexible disponible, una herramienta que puede facilitar la identificación de nuevos puntos de conexión para proyectos que necesiten incorporar consumo eléctrico.
¿Cuándo entran en vigor los nuevos permisos?
La resolución entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026, aunque la fecha de solicitud dependerá del tipo de permiso.
Los permisos de tipo 0, 1 y 3 podrán solicitarse dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de la resolución. En el caso del permiso tipo 2, las solicitudes podrán comenzar cuando el gestor de la red de distribución disponga de las herramientas necesarias para garantizar la visibilidad y el control de las instalaciones y, en cualquier caso, no más tarde del 1 de enero de 2028.
Para los permisos tipo 1 y tipo 2 en redes de distribución, inicialmente se exigirá que la tensión nominal del punto de conexión sea igual o superior a 30 kV. Posteriormente, este umbral se reducirá a tensiones superiores a 1 kV.
La modificación permitirá ampliar progresivamente el acceso flexible a un mayor número de instalaciones conectadas a redes de media tensión, para lo que los gestores deberán desarrollar las herramientas necesarias de supervisión, observabilidad y control.
Con esta nueva regulación, la capacidad limitada de la red eléctrica deja de ser necesariamente un impedimento absoluto para determinados proyectos. La flexibilidad se convierte así en una nueva vía para compatibilizar la incorporación de consumidores con las necesidades de seguridad y estabilidad del sistema eléctrico.



Comments